Astutos e insinceros,
cada átomo entrometido,
cada palabra ensordecida,
cada uña y cada dedo.
Cada mañana perdida
se ha ido ensombreciendo
debajo de la cama
hay una alfombra,
los pies se arrojan al vacío
en un acto de arrogancia,
el suelo les responde, como tú,
con un baño de agua fría.


