miércoles, marzo 29, 2006

como una sombra



Reincido en el crimen de besarte.
Y dejo que tan sólo mis labios
existan entre nosotros dos,

como una barrera.

-Pero ahora que lo pienso-
si no hubieras sido tan hermosa,
seguramente,
no reincidiría
en perseguirte con la mirada
para formar mi deseo.
Para imaginar tu cuerpo,
para dejar en ti mi corazón
contigo, como una sombra.

5 comentarios:

MaleNa dijo...

Bella reincidencia
dejar al corazòn navegar
por otras sombras que no sean las nuestras.

Fijate que casualidad ayer escribì una tontera, sobre la boca..los besos..

No seas fiaca y mirà el post :)

Besos

juan dijo...

Más piedra


No me gusta cuando te despiertas,
no me gusta tu insistencia de pasada.
Me gusta sentirte dormida
sin pensar que te tengo.
Sin pensar en lo que no he hecho
para que la luna acabe dando
sus tumbos hasta nuestro abrazo
de libertades y deseos.
Pero la ciudad despierta
es, sin ti, como una desierta
plaza para enamorados
sin pareja. Porque sin ti,
la soledad es más soledad
aún que sóla ella. Hiere más.
Y es más dura, más fuerte,
más pesada, más piedra.

IGNACIO dijo...

Reincido.
Contigo pero sin tí
marcando barreras
entre las sombras.
Saludos.

juan dijo...

marcando barreras entre las sombras.
Una barrera puede ser varias cosas. Todo puede ser una barrera. Y el beso también lo es, a veces.
Saludos Igna.

Anónimo dijo...

That's a great story. Waiting for more. »