lunes, noviembre 13, 2006

O tal vez



Como uvas heridas
se desangran de las calles
luciérnagas de barro
que iluminan la noche.
Uno ya se va cansando
de cenar tostadas.

Nos habita
la encrucijada violenta
de cada vida que habitamos.
Las faltas, también,
ocupan su lugar
y nos invaden.

“Entonces navegar se hace preciso”

Sé que te gusta mirar

las rayas de la carretera

cuando piensas

que quizá no esté conduciendo

esta bicicleta envenenada,

esta soledad anónima

que nos abruma

en otra soledad

al menos conocida.

En las profundidades de la memoria
siempre hay que tocar el timbre varias veces.

Esta vez me tocará rodar las es
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaca
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaale
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaras

... o puede que elija saltar por la ventana.